La trata de personas es un delito y una grave violación a los derechos humanos. Cada día, hombres, mujeres, niñas, niños y adolescentes son víctimas de este crimen en la región y en el mundo.
La Asamblea General de las Naciones Unidas decide designar el 30 de julio Día Mundial contra la Trata de Personas, señalando que el día es necesario para «concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos».
La trata de personas es definida por la Ley N° 26.364 y su modificatoria (Ley N° 26.842) como «el ofrecimiento, la captación, el traslado, la recepción y/o acogida de personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como desde o hacia otros países.» Esto significa que son autores del delito tanto quienes usufructúan la explotación como quienes hayan participado en las etapas previas.
Sigamos trabajando para implementar políticas públicas y fortalecer la cooperación regional para el combate a la trata de personas, la sanción a responsables, la prevención y la protección y asistencia a las víctimas, desde un enfoque de derechos humanos.