Cada año, el 28 de abril, se celebra el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, una campaña internacional de sensibilización para promover el trabajo seguro, saludable y decente.

Promovido desde el 2003 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el objetivo principal de este día es centrar la atención en la magnitud del problema y en cómo se crea y promueve la cultura de seguridad y salud que puede ayudar a reducir el número de muertes y lesiones relacionadas con el trabajo.

Un trabajo inseguro es todo aquel donde las instalaciones no tienen las estructuras en condiciones, donde no cuentan con salidas de emergencia, ambientes ventilados y calefaccionados correctamente, baños, mobiliario y artefactos acordes. Es aquel que no tiene las maquinarias correctas y en buen estado para desarrollar las actividades en condiciones. Donde no prevalece la salud física y mental de sus empleados.

Con la pandemia de COVID-19, los gobiernos, los empleadores, los trabajadores y la población en general han tenido que enfrentarse a cambios bruscos en la forma de trabajar. Para hacer frente a la crisis derivada de estos cambios, la OIT recomienda aprovechar las enseñanzas y experiencias extraídas de la situación vivida a lo largo del 2020, y desarrollar la resiliencia frente a estas crisis fortaleciendo los Sistemas Nacionales de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST).

Es por ello que este año, el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo tiene como lema “Anticiparse a las crisis, prepararse y responder: invertir hoy en sistemas resilientes de SST”.