La temperatura comienza a descender de a poquito. Las hojas de los árboles a caerse, y a impulsarse con el viento en todas direcciones.

El paisaje empieza a tomar tonos ocres, creando arte vivo para el deleite de los mortales . Rojos, amarillos terrosos y algunos verdes más oscuros, se combinan para recrear un escenario ideal e inspirador, dignas de ver en una obra de Oscar Campos retratando un paisaje hiperrealista de la Patagonia.

¡Y es que el otoño está comenzando!

Poco a poco vamos despidiendo el verano, el calorcito y las horas en la pile , para darle paso a la estación del año donde, el crujir de las hojas al caminar, nos va a acompañar por los próximos tres meses.

¡Feliz comienzo del otoño!